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Mostrando las entradas etiquetadas como Convivencia familiar

¿Cómo describes a tu hijo? La identidad se construye también con palabras

Muchos padres nombramos a nuestro hijo antes de nacer. El nombre es un derecho que le distingue de otros. Y más allá de lo que signifique o represente el nombre en sí, pocas veces tenemos en cuenta que éste nunca queda solo. 
Una vez que el niño nace, su nombre incorpora atributos. Éstos aumentan a medida que el niño crece, y llegan a afectar su manera de ser en el mundo.

Vivencias satisfactorias con sus padres, fortalece la confianza de los hijos

Todo padre lo sabe: jugar es esencial. 
Invertimos tiempo durante los primeros años de la vida maternal para llevarlos a la plaza, jugar con ellos, hablar sobre nimiedades, estimularlos.
Nos cansa, claro. Pero, como padres, lo disfrutamos.

Disfrutar es una de las claves para construir vínculos positivos. Funciona tanto en los vínculos entre adultos como en los vínculos entre niños.
Disfrutar afianza la confianza. Y la confianza que construyes con tu hijo mientras crece, te dará lugar cuando quieras acompañarlo en el tránsito de su adolescencia.
Pero vayamos por partes, que para la adolescencia falta.

Mi madre, y su amor por los libros

Aprendí a leer junto a mi madre, cuando preparaba sus clases de literatura. Tenía por costumbre llamar nuestra atención para compartir algún pasaje. Así vine a escuchar a Horacio, Homero, Sheakespeare, Dante. A Jorge Amado, García Márquez, Neruda, Onetti.  Cualquiera caía en nuestros oídos con aquel“mirá lo qué dice aquí” que largaba al aire para el que quisiera prenderse.
En aquel momento era demasiado niña y estaba eligiendo otras cosas en mi vida. No supe reconocer toda la riqueza de aquellos breves comentarios que intercambiaban mis padres y hermanos. Pero algo quedó latiendo. Y cuando pude ver, vi.

Rabietas: una oportunidad para educar a tu hijo

Gestionar emociones no es nada sencillo, ni para los adultos ni para los niños. Y, cuando existe un público que mira u opina, la situación aún es más compleja.

Soy de las que pienso que, si un niño de alrededor de dos años no hace berrinches o tiene conductas de oposición a los adultos, deberíamos preocuparnos. Pero que sea natural que un niño a esta edad realice escenas no gratas, no quiere decir que actuemos con indiferencia.

Las rabietas, u otras conductas de ese tipo, señalan que tu hijo está creciendo.
El niño expresa su necesidad de separarse, de reconocer que es diferente a quienes le cuidan. Y, como no tiene demasiadas herramientas emocionales, utiliza el llanto, pataletas y conductas del estilo.

El asunto es Cómo educar a tu hijo más allá de las rabietas que hace. 

Conflictos familiares. ¿Qué hacer si mi hijo pequeño no quiere volver del parque?

Cuando participamos en un conflicto familiar, lo que deseamos es resolverlo.
En este apuro, no siempre tenemos en cuenta el camino de resolución.
De hecho, en medio de la tensión, es normal que el camino nos dé lo mismo siempre que lleve a una salida y a la paz familiar.
Como no da lo mismo, necesitamos observar el camino: Existen diferentes maneras de resolver conflictos familiares, como señalé en Resolver conflictos familiares. Comprender la historia (ver debajo de: Cómo se resuelven tradicionalmente los conflictos).  No todos los caminos llevan a un estilo de familia sano.
A la hora de resolver conflictos conviene tener presente estos dos puntos:  Cuando el conflicto es con tu hijo, no olvides que estás educando.El modo de resolución tiene consecuencias, que serán diferentes de acuerdo al camino elegido: el de ganar-perder o el de ganar-ganar. En este artículo hablaré sobre un estilo de resolución de conflictos en que todas las partes involucradas ganan.

Conflicto familiar no es violencia familiar. ¿Qué es entonces?

Los conflictos familiares generan tal impacto, que algunas familias llegan a cuestionarse si pueden continuar juntos.
Aquí conviene aclarar: conflicto no es sinónimo de violencia.
Si vives situaciones de violencia familiar, pide ayuda ahora.
Volviendo al tema, en Internet encontrarás opiniones de todo tipo sobre las causas de los conflictos familiares. 
Algunos sugieren que la causa está en la falta de límites, en no plantear reglas familiares claras.Otros señalan que los conflictos se deben a padres demasiado permisivos.Hay quienes los atribuyen a luchas de poder entre adultos. A intervenciones de personas ajenas a la intimidad familiar (abuelos, por ejemplo). Estas afirmaciones tiene su cuota de acierto si referimos al detonante del conflicto. Ninguna de ellas señala lacausa del conflicto.

Desarrollo emocional: aclarar tus emociones cuando educas a tu hijo

El desarrollo emocional de los padres es clave en la educación de los hijos. Y si bien hoy las emociones están en el tapete, ¿qué conoces sobre ellas? 
Hay quienes, al hablar de emociones, ponen el foco en una clasificación: Nombran emociones básicas o primarias, y emociones secundarias. Otros emiten juicios de valor sobre ellas. A unas las llaman emociones positivas y a otras, emociones negativas.
Cuando en Madre en Obra te invito a hablar sobre este tema, es para que descubras cómo gestionas tus emociones. Cuando una madre o un padre educan solos a sus hijos pequeños, por lo general no tiene otro adulto cerca que le ayude reconocer si están enojándose con el niño.

En este artículo quiero explicarte cómo las emociones pueden afectar y dificultar el vínculo con tus hijos. Espero aportar elementos para que aprendas a descubrirlas a tiempo y decidir qué hacer con ellas. Aprender a canalizarlas no solo enriquece tu desarrollo personal como madre. Te dará confianza para avanzar en el c…