¿Cuánto vale tu vida? Mejora tu economía familiar

No soy economista, y tengo una estrategia económica que me permite vivir sin deudas (y mis ingresos no son buenos). No sólo eso; también disfruto de vacaciones y otro gustos en familia.
¿El secreto?
Gasto en el mes menos de lo que ingresa.
Parece fácil pero no lo es.
No importa cuánto sea el ingreso familiar. Desde la postura de consumo, pocas veces el dinero alcanza. Si como jefa de familia vives situaciones económicas complicadas, es hora de cambiar el enfoque.

Madre en obra. Tiempo. Economía familiarLa sociedad enseña a enfocar en el dinero.


La sociedad construyó una verdad: El tiempo vale en función del dinero que aporta. 
Una madre que trabaja una hora en una empresa que gana mucho dinero gana más que una madre que trabaja una hora como barrendera en la ciudad.

Esa afirmación (el tiempo vale en función del dinero que aporta) es una verdad construida a lo largo de la historia. Y se  ha vuelto natural. 
Tan obvio nos parece, que se coló en decisiones de nuestra vida familiar.

En nuestra vida familiar nos convencimos que el tiempo vale si aporta un bien.  Como toda verdad aprendida, trae consigo una contra-verdad. En este caso, trae la siguiente afirmación: No inviertas tiempo en lo que no aporta (conocimiento, riqueza, un bien). Esto, que puede ser un acierto en algunos casos, en muchísimas otras no lo es.
Y enfocamos desde ahí la educación de nuestros hijos (el no pierdas el tiempo). 


Esta contra-verdad está haciendo estragos en nuestra vida familiar.
Cada vez más se descuidan las cosas que nutren la intimidad: los diálogos, los juegos en familia, el disfrutar cosas simples, crear, etc.
En general, se considera pérdida de tiempo. 

¿Qué tal si piensas que el dinero sólo es un instrumento de cambio?

El foco de atención en el tiempo.


El tiempo es vida. 
El dinero es impersonal. $100 son $100 en manos de cualquier persona. 
Pero tu vida es única.

A la hora de hacer un gasto superfluo (un antojo) piensa en función del tiempo.
Pensar en tiempo me sirve para reflexionar sobre los gastos superfluos que acostumbro a hacer.

¿Cuánto tiempo cuesta esto? 

  • No importa si tengo o no el dinero en el bolsillo. Antes de comprar calculo el tiempo de trabajo que lleva pagar ese objeto.
  • Esto me hace pensar el gasto desde un lugar diferente. Ya no se trata de si tengo o no el dinero. Es mi vida la que uso para pagar ese objeto. ¿Vale el tiempo que me lleva pagarlo? ¿Le voy a dar uso?
  • Cuando uno piensa, toma distancia de lo que sucede y puede decidir. 
Pensar en función del tiempo da elementos cualitativos para considerar si el antojo que cuesta $100, los vale para mi.


El dinero en nuestra vida.


Para una jefa de hogar no llegar a fin de mes es terrible.
Sin dinero pierdes la posibilidad de adquirir bienes y/o servicios. Y, teniendo hijos, lo vivimos peor.

Para alejar la angustia definitivamente, tienes que lograr vivir con menos de lo que te ingresa. 
Dejar un margen de ahorro mensual te dará libertad de elección. 
Al principio ahorrar es "impensable". 

Plantealo como un objetivo para tu economía familiar. Porque adquirir capacidad de ahorro te volverá independiente.
Mientras no logres dominar tus gastos, dependerás del ir y venir del mercado. Y, junto a ti, tus hijos.
Cuando logras hacer consciente lo que gastas, tienes la posibilidad de pensar y decidir.
No decidas por el hecho de disponer o no del dinero. Comienza a ahorrar.

Algunas ayudas:

Marca un tope mensual para gastos superfluos. Esto ayuda a controlar los impulsos de comprar. Por ejemplo, decides gastar hasta $100 mensual en cosas superfluas (el monto lo piensas tú, por supuesto). 
Teniendo en cuenta ese tope y la altura del mes -si gastas los $100 al inicio del mes, te costará mantener tu decisión- piensa antes de hacer el gasto. 
Nunca utilices la tarjeta de crédito para comprar cosas superfluas.
Nunca.
Repito: nunca.
Si ya tienes deudas de meses anteriores, deja de usarla. 
No salgas con tu tarjeta de crédito si te tientas fácilmente.
Y si pagas con la tarjeta de débito, anota los gastos.

El dinero virtual es aún más impersonal que el billete. No olvides que es tu vida la que después paga las cuentas.
Imaginar la compra en tiempo de vida es mi clave para decidir gastos.

Aumenta tu calidad de vida.


La calidad de vida es un concepto complejo y subjetivo.
¿Qué es para ti tener calidad de vida?

Aunque quienes estudian el tema tienen en cuenta los ingresos, la calidad de vida poco tiene que ver con el dinero. Hay personas con buenos ingresos que tienen pésima calidad de vida, incluso en países altamente desarrollados. Y a la inversa, personas casi sin dinero que sienten que tienen todo: salud, vivienda, alimento, vínculos, etc.

Yo vinculo la calidad de vida con disponer de tiempo para vivir un espacio teniendo la capacidad de disfrutar lo que vivo junto a otros.

La vida actual nos hace perder el centro al llevarnos a pensar que la felicidad está en ser productivos. Producir no es lo que da felicidad a un ser humano.  

Tu calidad de vida aumentará cuando tengas disponibilidad de decidir qué hacer con tu vida. Un paso hacia ello es no tener deudas pendientes.
Organiza tus gastos y disfrutarás de mayor calidad de vida.

El dinero es sólo un instrumento.
Lo que realmente vale es tu tiempo.

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