Cinco refranes que ayudan a madres que educan solas

"Dime con quién andas y te diré quién eres".

Educa en red. 
La educación de tu hijo depende de la red que logres construir. Una nunca educa sola; está la escuela, el barrio, Internet, etc. Lo mejor es tomar consciencia. ¿Quiénes son los que influyen en tu hijo?


Madre en obra. Educar hijos. Madre solteraCrear una red de apoyo que te ayude a educar a tu hijo.  Es la manera en que, lo que deseas educar, tenga fuerza.
A veces los hijos (más durante la adolescencia) no nos escuchan a nosotras pero sí a X persona. Pues, observa si conviene que esa persona forme parte de tu red.
No olvides: crea una red.

"No hay peor trámite que el que no se hace".

Legaliza los acuerdos sobre aporte económico y visitas. 
Aunque termines en muy buenos términos con el padre del niño, legaliza lo acordado.
Aunque no tengas dinero para pagar abogado, legaliza lo acordado.
Averigua la manera en que puedes hacerlo por un costo menor o, incluso, gratis. Muévete. Infórmate, pero legaliza lo acordado.

La separación -como el matrimonio- es para toda la vida. Y los años pasan, las situaciones cambian, y las personas también.
Y esto es válido aunque no quieras saber más del padre o sólo estuvieron juntos una noche. No es por ti. Las visitas y el aporte económico son derechos de tu hijo.
Nada. Ya te lo dije: legaliza lo acordado.

"Al mal tiempo, buena cara".

Defiende la alegría.
La risa es contagiosa. Y es casi una obligación para quienes conducen a una familia, reírse a carcajadas. Al menos una vez al día. No importa el motivo. No importa si no te sale. Una vez terminado el duelo, aprende a reír.

Oblígate a ser feliz. Y me siento muy tonta indicándote esto, pero es esencial que aprendas a reír. 
No tiene nada que ver con ser ingenua o bobalicona.

Tiene que ver con la esperanza, con que vale la pena vivir. Tiene que ver con comunicar confianza a tu hijos. 
Defiende la alegría.

"Un clavo saca a otro clavo".

Es absurdo.
Si alguna vez lo intentaste, sabes que para sacar un clavo se requiere de instrumentos diferentes. No busques un clavo. No empieces otra pareja cuando aún no has terminado el duelo de la anterior. 

Anímate a centrarte en ti. A descubrir quién eres ahora. A encauzar tu vida y la de tu nueva familia.
No te compliques la vida. No la compliques a tus hijos.
¿Cuáles motivos te llevan a comenzar otra pareja? ¿económico? ¿quieres un padre? ¿un compañero? ¿deseo sexual? ¿te enamoraste a primera vista?

La economía se organizará, no te preocupes. Padre tus hijos ya tienen, y su ausencia no la ocupará otro hombre (lo del referente masculino es otra cosa). Si quieres sexo, pues no tienes por qué tener una pareja.
Sólo en el último caso -quizá- podrías ir adelante.  En los otros, observa si no son clavos.

"Si el diablo cierra una puerta, Dios abre una ventana".

No te quedes encerrada. 
Aceptar que se acabó la manera como vivías y crear una nueva vida es vital para ti y tu hijo. Si precisas ayuda profesional, es momento de buscarla.

Está atenta a las oportunidades que hay detrás de la ventana. 
Incluso oportunidades de crear una nueva pareja.
No te encierres en el dolor.
Acerca un banquito, súbete a él, y salta por la ventana.

Comentarios