¿Cómo educar hijos o cómo educar a TUS hijos?

Te nutres de lo que otros informan, pero eso no te obliga a seguir sus caminos, sus métodos.

¿Qué es un método de crianza?

Básicamente, es un conjunto de ideas, estrategias, etc. para criar niños.
La palabra método proviene del término griego methodos (“camino” o “vía”). Un método de crianza sería un medio (camino) para llegar a un fin (criar niños).
Madre en obra. Maternidad. Método crianza

¿Cómo educar a tu hijo?

Pasando el trabajo de construir un vínculo con él y un estilo de educación para él, adecuado a su contexto de pertenencia (familia, cultura, valores, etc.).

Los métodos –todos los métodos- pueden ayudar cuando estás perdida. Siguiendo ciertas indicaciones que a otros resultaron, iluminan hacia dónde puedes encontrar una salida. Pero observa a dónde conduce esa salida antes de tomarla. 

Por otra parte, no estás siempre perdida. Saber lo que otros hacen ayuda a no sentirse sola. Pero no te obliga a basar tus decisiones en los caminos que ellos siguieron. Tú tienes un conocimiento de lo que sucede y, si no lo tienes, investiga. ¿Qué está sucediendo en casa y con tus hijos?

Cuando el cómo educar hijos está pautado desde fuera, crece la desconfianza en nuestras capacidades maternas. Sí. Aunque el método que sigues es el natural, el de escucha activa, o cualquiera que parezca muy bueno.
Un método indica una manera de actuar ideal. No parten de la realidad que vives tú ahora. 
El riesgo de seguir un ideal como si fuera real, es que te induce a creer que esa manera de educar es la mejor manera. Y te afanas por seguir paso a paso lo que dice. 
Limita tu capacidad de equilibrar el raciocinio con la intuición y el corazón. 
    Todo método seguido durante demasiado tiempo, quita perspectiva, autonomía y encasilla en un mismo estilo de respuestas. Es decir, a mayor seguridad que dice darte un método, menor libertad de elección.
    La manera en que se presentan -abierta o encubiertamente- es que son los mejores. Buscan que te aferres a ellos.
    Pero la realidad cotidiana la vives tú y tu familia. ¿No conviene, entonces, pasar el trabajo de crear un estilo educativo que responda a la situación, a quienes intervienen y tenga presente los afectos surgen (enojo, tristeza, aegría, etc.)?

    Educar hijos teniéndote en cuenta.

    Cuando comencé a buscar alternativas a los métodos universales, me di cuenta que iba y venía en busca de un equilibrio. Noté que ese estilo educativo tenía puntos de encuentro con el cuento Caperucita Roja (que nunca antes me había caído simpático).
    ¿Por qué? Porque no iba directo a la solución (casita de abuela) sino que me permitía darle vueltas al asunto, buscar caminos alternativos a lo obvio. Y, mientras esto pasaba, encontraba cosas valiosas (Caperucita encuentra flores en el nuevo camino).
    Llegué a decir que era una mujer S.C.R. (mujer con el Síndrome de Caperucita Roja).

    Noté que:
    • Las S.C.R. sabemos que llegar no es lo único que importa. Somos viajeras.
    • Las S.C.R. no seguimos caminos únicos estilo: "hay que hacer esto para lograr lo otro". Y no porque seamos porfiadas. Simplemente lo nuestro no es ir directo al grano. 
    • Las S.C.R. no abandonamos la idea que nos motivó a movernos. Caperucita no se volvió a la casa porque había un lobo. Las dificultades no nos intimidan demasiado (no se trata de ser inconscientes).
    • Las S.C.R. aprovechamos el rodeo y juntamos flores para la abuela. Es decir, aprendemos en el viaje.
    • Las S.C.R. damos vueltas y vueltas y vueltas a una situación o idea, hasta que la pieza encaja en el puzzle de nuestra intimidad. Y cuando esto ocurre, resulta que nos hemos transformado.

    Al cierre, MadreEnObra:

    Lo dicho antes. Nutre tu saber hacer con información que reconozcas válida, pero pasa el trabajo de adecuarla a lo que sucede en tu vida. 
    Crea tu estilo para educar. Y sé crítica con ese estilo educativo, para enriquecerlo y modificarlo de acuerdo a lo que precisa tu hijo. 

    Y no olvides compartir este artículo.
    Puede ayudar a otras madres que, como tú, se han puesto en camino.

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